INMIGRACIÓN
Siempre pensé que vivir en el extranjero sería una experiencia de incalculable valor y de inmensa utilidad para el crecimiento personal, ademas de llena de diversión y de sonrisas, lo sigo creyendo, es solo ahora que me doy cuenta de que esa perspectiva es la de la tibia certeza del regreso a casa, el de salir y en un tiempo conocido volver al país, volver a lo de uno. Ser un inmigrante, me ha hecho entender esta otra perspectiva, la de quien hace de otra tierra su casa y otras personas sus amigos, la de qu ien debe tra bajar tanto o mas duro que en su pa ís, y la de quien sabe que no va a volver a vivir en su tierra en un tiempo conocido, e incluso, en mi pr opio caso y dadas las circunstancia de l país, ser ía muy difícil o muy doloroso volver. Entre el año 1998 y 2016, han salido – para no volver a Venezuela- casi 2 millones de personas, estamos hablando de cerca del 7% de la población, una verdadera diáspora, una verdadera tragedia de separación y de pérdida ...