SOMOS UN PUEBLO MUSICAL
Esa sentencia nos persigue, y es equivalente a la tiranía de la supuesta Alegría Perenne ó Buen Humor a Juro de los venezolanos. Ser un pueblo musical, es como vivir en un concurso de Salsa Casino las 24 horas del día, en el que, en cualquier momento, tendrás que salir a dar tus pasos caribeños al ritmo de la melodía de moda de reggaetón ó salsa erótica. A mí me encanta la música, y la escucho todo el tiempo en mi carro, en mi casa, y con audífonos en mi aparatico de MP3, con éstos últimos, como bien dice José, se hace uno su propia banda sonora de la vida. Sin embargo lo de la musicalidad de los venezolanos, excede mi capacidad. Y es que se supone que debes estar feliz las 24 horas del día y listo para bailar y/o escuchar a todo volumen la música de otro. Si no estás dispuesto, está claro, eres un amargado, insoportable…. ¡Chico… alégrate vale, que la vida es una sola, que va…..! Mientras el resto de la ciudad, a pesar de tener miles de problemas, se las arregla para pasarla feliz e...