HISTORIAS DE AMARGURA
LA NAVIDAD ANTICIPADA No entiendo la navidad desde octubre, es algo que excede mi capacidad de festejo, y créanme que tengo mucha, pero es que la cosa prefabricada, a juro, y extremadamente comercial me cae muy mal, la verdad. Esa felicidad artificial, de afuera hacia adentro, es algo que me cuesta comprender y respetar, porque se me hace fatua, falsa, manipulada, y muy superficial. No comprendo eso de los arbolitos de navidad de plástico y demás adornos de navidad en venta desde octubre, las gaitas maracuchas anunciando la navidad, el plato navideño en los restaurantes desde antes de que puedas olvidarte de las vacaciones de verano, y cuanta pendejada que sea vendible, nos alarga una época que debe durar lo que dura, ni más ni menos, sobre todo porque no hay ningún motivo para que sea más larga la festividad que celebra el nacimiento del niño Jesús y el fin de año. No sé yo si ésto habla de una cualidad o de un defecto nuestro. Cualidad porque parece que sin importar lo que pase en...