EN LA COLA
Amaneció lloviendo, la cola de carros y sus cornetas suenan desde la avenida principal, va a ser un día duro de tráfico. Desde que salgo de mi casa, a las pocas cuadras me encuentro con la fila de carros que desesperados intentan entrar en la avenida, algunos han resuelto hacer su propia línea para ser los primeros, hay que luchar para llegar y cruzar, todos quieren pasar al mismo tiempo, es una puja a ver quien es mas rápido y mas vivo, pero todos pierden, ¡pasé primero! Llego al próximo punto de retención, UN SEMAFORO, la cosa es que es peatonal, y todos los conductores han decidido que es inútil, así que pasan atropellando al muchacho, la viejita y el señor del perro, quienes ni se molestan en reclamar, simplemente detienen el paso y se transan, ¡para que amargarse! A dos cuadras de allí esta el cruce a la próxima avenida, este está gobernado por un semáforo y el mendigo que desde hace 2 años pide allí, hoy es mal día para el mendigo, el semáforo no sirve, ¡que raro, si lo arreglar...