miércoles, 10 de octubre de 2007

¡ESA GALLINA ES PIROCA!


El día estaba brillante, el camino como siempre accidentado, el verdor del Estado Miranda es sobrecogedor, los árboles inmensos, las plantaciones de plátano y cambur y el sol radiante, son preludios de los días de playa que tenemos por delante.

La vía hacia Oriente, la Troncal # 9 en dirección Este, algunos huecos que esquivar, algún carro a exceso de velocidad que lo quiere pasar a uno y pareciera que se te va a montar en la maletera de tu carro, tramos con rayas y sin rayas, con señales y sin señales, curvas, subidas, bajadas, grandes trechos planos, vendedores ambulantes a los lados de la carretera, no hay manera de aburrirse desde Caracas a Puerto La Cruz, esto es algo que agradecer a los 32 años que lleva inconclusa la construcción de la autopista.

La música a todo dar, Soda Stereo , que buena música, Depeche Mode excelente, The Cure un poco dark, el Chaq desde la parte de atrás insiste en pasar CD tras CD para que se coloque la música de su preferencia, Melissa, su novia, con un poco de desgano cambia de música una y otra vez, Ignacio maneja atentamente, no siempre puede ver muy bien los obstáculos de la vía, y no siempre entiende si el carro de adelante va o viene, igual se arriesga a pasar.

¡Ignacio cuidado! ¿No ves?, - Claro chica, claro que veo perfecto, serás tu la que no ves. Déjame en paz, yo se lo que hago, tranquila. ¡Frena pana!, ese carro viene, no puedes pasar ahora, en serio ¿no ves?, que si, ya te dije, veo perfecto.

Necesito fumar, abramos los vidrios, Ignacio prende su cigarro, atrás se prenden otras hierbas, afuera el calor es muy intenso, las casas rurales y muy pobres pasan una tras otra a 95 Km/h, desapercibidas a nuestra percepción citadina de clase media, nosotros solo podemos pensar en la playa, en el apartamento, en la lancha del tío, en el peñero alquilado, y en las bebidas al lado de a piscina, o frente al canal.

Pffffffffff!!!!!!!!, repentinamente suena una rueda desinflándose, la sensación al volante no deja dudas, se pinchó un caucho, sentencia Ignacio, toca parar y cambiarlo, vamos a echarle bola chamo, dice Chaq.

Al detener el Honda, y abrir las puertas para bajar, se sintió inmediatamente la diferencia del aire de provincia, el calor de 35 grados de la zona, tres casas a la orilla del camino. El Chaq e Ignacio se dispusieron a cambiar el caucho, mucho sudor y la correspondiente mugre de la rueda les cubre.

En la primera casita, humilde pero espaciosa, la amabilidad de la dueña, les permitió lavarse en el chorro de agua de afuera, - Aquí hacemos cachapas si quieren comer, dijo la señora con el pelo recogido en un pañuelo, la frente sudorosa y la falda raída.

Nosotros somos 10 en esta casa, cuenta la señora, mi marío trabaja allá en el pueblo, mientras yo aquí cocino pa vendé, sigue hablando.

Cinco muchachitos nos miran con curiosidad. Sentados en la mesa de afuera nos comemos las cachapas, - ¿quieren fresco?, claro ponganos 3.

Los niños con caras de felicidad, sin camisas, y con los pies tocando la tierra, juegan con perros, pollos y gallinas, las persiguen muertos de risa, realmente se divierten, no necesitan mas que el sol del día y la compañía de los demás niños, mientras aprenden el negocio familiar.

Yeison cuidado con esa gallina, que es la japonesa, no te le tires encima que me la matas. – ¿Gallina Japonesa? Pregunta Melissa, - Si mija esa es japonesa y tienes pelo en vez de plumas, - No le creo señora, me la tiene que mostrar, dice Ignacio, - claro mi amor, dice la señora, vente pa que la veas.

Entran en la casa donde está alojada la gallina, protegida de los niños y de la intemperie, allí, dentro de un único espacio sin separaciones, conviven la señora, su esposo, los 5 muchachos, tres hermanos y una docena de gallinas, todos juntos, un perro duerme entre las gallinas - Esta es, mira ve, puro pelo, nada de plumas.

Incrédulos aún, ven que efectivamente, esta gallina “japonesa” tiene unos filamentos que son como pelos, con lo cual la gallina exhibe una cabellera envidiable, lisa y con mucha forma, como muchas desean les quede en las peluquería.

¿Es bella verdá? Y cuesta un dineral, ¡si la vendemos no tenemos que trabajar mas! En cambio esa fea de allí, con el cuello pelao, esa es piroca…., ¿y eso que es? – pregunta Ignacio, - bueno esa es de las ponedoras criollas, a veces vendemos los huevos que ponen, sobrevivimos con eso.

El fogón sigue prendido a toda mecha, otros viajeros se han detenido y sentados esperan que les sirvan unas cachapas, la señora canta feliz de la vida, sudando de alegría, pensando en su gallina japonesa y el día en que la vendan y se libere de tanto trabajo.

Pagan lo comido, - ¡Gracias señora!, de nada… contesta, vuelvan.... Montados en el carro, retoman el camino a su mundo de fantasía, lejos de la gallina piroca.

4 comentarios:

Carla Mariela dijo...

Hola Ivan,

Me encanta tu blog. He pasado un rato sabroso leyendolo... gracias por escribir. Te dejo un saludo desde Maracay.

p.s. te voy a linkear en mi pagina ;o)

Jacqueline dijo...

Iván, lo tuyo definitivamente es escribir. Disfruté un mundo leyendo esto y repasando paisajes, sabores y acentos.

Un beso

IERL dijo...

Gracias Jacqueline, me alegra mucho que te guste. Un Abrazo

IERL dijo...

Carla Mariela: Gracias por hacerme un link, recibe un abrazo.